Aunque se llegó a un acuerdo con los controladores aéreos, el procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez, acaba de anunciar en Manizales que la entidad establecerá si estos se deben sancionar disciplinariamente. “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. La afectación y el desborde que muy seguramente se ha dado en el ejercicio de sus funciones (las de los controladores) son circunstancias que la Procuraduría Preventiva las puso en conocimiento de la Procuraduría en su función disciplinaria. Es indudable que si encontramos que existieron incumplimientos funcionales procederemos de conformidad”, dijo Ordóñez.
Además, el jefe del Ministerio Público afirmó que desde hace dos años éste ha insistido en que existe un déficit laboral (en la planta de controladores) y la administración (la Aeronáutica Civil) no tomó las previsiones correspondientes, y esto también se investigará disciplinariamente.
Y es que en virtud del pacto alcanzado, todos los controladores aéreos de Colombia tendrán un incremento en su sobresueldo y los funcionarios de 27 aeropuertos que no recibían este beneficio tendrán acceso a él. Esto último, gracias a la recategorización de varias terminales aéreas.
El sobresueldo, que hoy equivale al 98 por ciento del sueldo base, aumentará al 128 por ciento de inmediato, y al 138 por ciento en un año. Cabe anotar que esta era la principal exigencia de los controladores. Adicionalmente, quedó aprobado el ingreso de 35 nuevos controladores -en el menor tiempo posible- para mejorar la operación y aumentar los descansos.
Y esto es importante, pues los trabajadores de este gremio se quejaban de una fuerte sobrecarga laboral en vista del aumento de las operaciones aéreas en el país. En la mesa que logró el acuerdo estuvieron presentes el ministro de Trabajo, Rafael Pardo, su viceministro, David Luna, el director de la Aeronáutica Civil, Santiago Castro, representantes del Departamento Administrativo de la Función Pública, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Tarcisio Mora, y voceros de los controladores aéreos. Las reuniones comenzaron en la mañana, y la primera sesión se extendió por cinco horas. Luego, en la noche, las negociaciones se reanudaron y sobre la medianoche hubo ‘humo blanco’. En total se negoció por casi 10 horas.
El pacto laboral también contempla el pago diferencial de domingos y festivos, y el reconocimiento de horas extras para los grados superiores. La Aerocivil declaró que este acuerdo no afectará el presupuesto asignado a la prima de productividad de los demás funcionarios de la entidad.
El Gobierno destacó, a través de un comunicado, “el enorme esfuerzo realizado para mejorar las condiciones laborales y brindar mayores garantías para la prestación de un servicio seguro a todos los usuarios del transporte aéreo en el país”, así como el hecho de que este acuerdo “logra dar solución a problemáticas laborales del sector aéreo que se venían acumulando desde hace más de una década”.
Por su parte, los controladores prometieron una operación aérea “fluida y eficiente” a partir de hoy.
La buena nueva se produjo a solo 10 días de que venciera el plazo que fijó el Gobierno para resolver las peticiones salariales de los controladores aéreos y un día después de que se filtrara la noticia de que el Gobierno podría recurrir al apoyo de miembros de la Fuerza Aérea si persistía el caos aéreo en el país. Tarcisio Mora, que jugó un papel absolutamente clave en las negociaciones de las últimas horas (ver nota abajo), aseguró que se seguirá trabajando para conseguir que se nivele salarialmente a los controladores aéreos colombianos con el resto de sus colegas en América Latina.
OBRAS PODRÍAN AFECTAR TRÁFICO AÉREO
Pese al acuerdo logrado entre los controladores aéreos y el Gobierno Nacional, la operación aérea podría verse afectada por las obras de mantenimiento que la Aeronáutica Civil ya había programado en 13 aeropuertos del país. Estas se realizarán en los aeropuertos de Pasto, Rionegro, Cartagena, Corozal, San Andrés, Guaymaral, Leticia, Saravena, Yopal, Bucaramanga, Barrancabermeja, Cali y Bogotá. En la mayoría de estas terminales aéreas están programados varios cierres, que se realizarían en la noche o en la madrugada. No obstante, no se descarta que en algunos de ellos se realicen cierres en las mañanas y tardes, para agilizar las obras.
LAS OTRAS CAUSAS DEL CAOS AÉREO
Las condiciones meteorológicas adversas, una deficiente infraestructura aeroportuaria y la ‘operación reglamento’ han sido los tres elementos que, sumados, han incidido en el caos aéreo de estas semanas, según las aerolíneas y el Gobierno. Algunos analistas incluyen el incremento que ha tenido el transporte de pasajeros (el año pasado llegó a 20,4 millones), algo que demostraría que “no solo el Eldorado se está quedando chiquito”. Incluso, el vicepresidente Angelino Garzón dijo ayer que dentro del acuerdo con los controladores “será necesario también revisar la categoría (internacional) de varios aeropuertos”.
DEMORAS IMPACTARON VIAJES DE NEGOCIOS Y TURISMO
Las demoras y las cancelaciones de vuelos afectaron tanto a los que viajaban por negocios como a los que lo hacían por placer. Para los usuarios, el caos aéreo completa ya dos semanas. Jack Chen dice que los vuelos presentaron atrasos desde hace 10 días. “Yo exporto desde China a Colombia insumos agrícolas, y por los retrasos perdí una cita en Cali ayer. Ya vamos para China”, comentó. Jule Nell, quien vive en Cali y viajaba para el Carnaval de Barranquilla, cuenta que fue víctima de la la falta de organización. “Nos llamaron de LAN a decirnos que el vuelo se había adelantado dos horas y que salíamos a las 7:30 de la mañana, pero terminó saliendo a las 9:30″. El problema aéreo también afectó a personas con complicaciones médicas, como Diana Osorio, que recién operada tuvo que esperar 5 horas para viajar de Barranquilla a Ibagué.
TARCISIO MORA, PRESIDENTE DE LA CUT
Este abogado cundinamarqués, licenciado en matemáticas y física, y que además tiene su hoja de vida una maestría en Educación de Adultos, fue un factor determinante de confianza y resolución en la negociación entre el Gobierno y los controladores aéreos colombianos.
EL TIEMPO
Supo que el ingreso a las negociaciones de Mora dinamizó el proceso y permitió una ‘racionalización’ de las peticiones de los controladores. Uno de los puntos que frenaban el acuerdo era el del sobresueldo. El jueves, los controladores rechazaron una oferta del Gobierno para subir ese ingreso en un 30,6 por ciento, y mantuvieron su exigencia de que el alza fuera del 40,8 por ciento. Ese sobresueldo equivale hoy al 98 por ciento del sueldo de los controladores: es decir, es otro sueldo.
El viernes, los trabajadores se reunieron con el vicepresidente de la República, Angelino Garzón, y fue luego de esta reunión que Mora entró a jugar un papel protagónico. “Lo que buscamos es que haya un compromiso para que esos inconvenientes salariales no se vuelvan a presentar cada año”, señaló Mora ayer. Como presidente de la CUT, representa a cerca de 800 sindicatos, que agrupan a más de 600 mil afiliados.
Fuente: www.portafolio.co